«Si no sabemos quiénes somos, qué nos motiva, cuáles son nuestros propósitos y metas de vida, cómo podemos pretender sentirnos bien con nosotros mismos»

Al iniciar esta nota daba por sentado que la audiencia que podría leerla correspondía a personas cuyas necesidades fisiológicas: respiración, alimentación, descanso, sexo y homeostasis -basándome en la pirámide de la jerarquización de las necesidades planteada por Maslow- estaban satisfechas. Sin embargo, al profundizar en el verdadero significado de cada uno de estos procesos, y al observarme, me doy cuenta de que probablemente no es así.

En ocasiones, pensamos que nos estamos alimentando al calmar la pulsión biológica del organismo, pero realmente nos engañamos al consumir cualquier producto que sacia nuestra “hambre” aunque éste no sea nutritivo, o aumentamos la ingesta de comestibles para compensar inconscientemente la carencia de satisfacción de otras necesidades. Ejemplos como este manifiestan el autoengaño al que nos sometemos por vivir de manera tan acelerada y autómata, dando pie al asentamiento de las crisis que vivimos actualmente. 

Crisis…

La crisis ambiental está vinculada a la crisis de valores del ser humano, ésta a su vez se podría desarrollar por una crisis motivacional/existencial y el origen de todo esto, a mi parecer, es la crisis de identidad. Si no sabemos quiénes somos, qué nos motiva, cuáles son nuestros propósitos y metas de vida, cómo podemos pretender sentirnos bien con nosotros mismos, que exista armonía entre nuestros pensamientos, palabras y acciones o que haya empatía entre los miembros de nuestras comunidades o país.

Entonces, debemos transformar nuestras rutinas y hábitos en relación a esos procesos para convertirnos en un SER cada vez más CONSCIENTE, ya que si nuestras bases están satisfechas “a medias”  es evidente que el resto de los escalafones de la pirámide estarán igual. Dando pie a fortalecer el estrés, desmotivación, inconformidad y violencia, muy propios de esta época.

Dedícate tiempo a observar cómo «satisfaces» tus necesidades más básicas, empezando por la respiración.

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