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Aprobada creación de la Reserva Nacional Dorsal de Nasca

Ha sido aprobada la creación de la Reserva Nacional Dorsal de Nasca (RNDN), la cual destaca por ser la primera área natural protegida (ANP) completamente marina del Perú y cubre alrededor de 62 400 km2 del mar territorial del país. La finalidad de creación de esta reserva es proteger la cadena montañosa submarina Dorsal de Nasca que atraviesa casi todo el Pacifico Sur.

Protección de la cordillera submarina

La RNDN protege aproximadamente el 8 % del dominio marítimo del país y se consolida como un espacio ideal para realizar investigación marina de profundidad. Además, permite acercar al Perú al cumplimiento de sus compromisos internacionales en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) de las Naciones Unidas. En lo específico a las metas de Aichi para la conservación de la biodiversidad, resaltando la meta 11 que propone conservar al menos el 10 % de las zonas marinas como ANP. Adicionalmente, la creación de la  RNDN contribuye a la conservación de servicios ecosistémicos y recursos hidrobiológicos que brindan beneficios al bienestar humano.

Biodiversidad

La RNDN está ubicada aproximadamente a 105 km de distancia de la costa, frente a la región Ica. Cubre áreas que tienen más de 3000 metros de profundidad y una superficie de 62 392.0575 km2. En su territorio se ha identificado 32 especies de importancia comercial y su área superficial es una zona de tránsito para especies migratorias como el albatros de Salvín y la tortuga cabezona.

Este territorio es categorizado como reserva nacional porque conserva la diversidad biológica y promueve el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales con responsabilidad ambiental, permitiendo el desarrollo de actividades ya existentes como la pesca (artesanal, de menor y mayor escala).

Dato de interés

La RNDN contribuye a la conservación marítima a nivel mundial. Actualmente, Perú forma parte del grupo de países que han decidido crear áreas marinas protegidas sobre montes submarinos y ecosistemas de profundidad, al igual que Australia, Costa Rica, Chile y México.

Fuente: Prensa SERNANP / Fotografías: Eduardo Sorensen

XII Congreso Peruano de Ornitología 2021

Bajo el lema “De la investigación al aviturismo” y con el objetivo de divulgar los avances científicos nacionales e internacionales en el estudio de las aves silvestres, se celebrará el XII Congreso Peruano de Ornitología (CPO) del 24 al 28 de mayo.

Para esta edición, el evento cuenta con el apoyo de entidades del sector privado, sociedad civil, cooperación internacional y el Estado. Destacando el apoyo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Estado (SERNANP) y el Programa de las Naciones Unidas (PNUD), a través del Proyecto Amazonía Resiliente.

El CPO es considerado como la reunión científica más importante a nivel nacional en el campo de la Ornitología, se da de forma bianual y, por primera vez, se realizará en modalidad virtual, teniendo como sede de organización la ciudad de Oxapampa.

Desde ese ámbito, se busca posicionar a la Reserva de Biosfera Oxapampa Asháninka Yánesha (BIOAY), y en especial a la Provincia de Oxapampa, como uno de los principales destinos para la observación de aves en la Ruta Centro del Perú.

De la investigación al aviturismo

De la mano de reconocidos ornitólogos internacionales, el CPO dará a conocer avances de las investigaciones referentes al estudio de las aves del Perú y del mundo a través de charlas magistrales, simposios, ponencias y exposiciones. Asimismo, se compartirán conocimientos claves sobre la actividad del birdwatching y el aviturismo apoyándose en experiencias interactivas y sensoriales.

Este evento, en su modalidad virtual, nos permitirá explorar el paisaje sonoro de las Rutas Pajareras de Oxapampa gracias a las experiencias bioacústicas Listen Fauna. Los participantes podrán complementar estas experiencias con visitas presenciales post-congreso a la BIOAY, gracias a las promociones en productos y servicios de aviturismo que se ofrecerán en el evento.

El CPO es un evento sin fines de lucro y en esta edición está presidido por el Club de Observadores de Aves de Oxapampa. Las inscripciones para el CPO ya están abiertas.

Para más información:

Correo: congresoperuanodeornitologia@gmail.com

Página web: https://www.congresoperuanodeornitologia.com/

Cápsula promocional: https://www.youtube.com/watch?v=HFCfgj7Q9_0

Lluvia divina, divina lluvia

Cuando te toma por sorpresa una lluvia divina, divina lluvia. De esas que hacen sonreír inmensamente a tu espíritu, a un nivel que esa misma sonrisa se dibuja en tu rostro y la disfrutas tanto que no te importa llegar empapada a una reunión de trabajo.
 
De esas lluvias que traen ante ti tantas memorias, tantos viajes, tantos rostros, infinitos momentos, imborrables recuerdos. Las que mojan tu alma, conectándote con tu ninfa interna y te permiten reconocer seres que vibran en tu misma frecuencia.
Sin duda alguna, las personas mágicas son aquellas que disfrutan bailar y caminar bajo la lluvia.
 
¡Oh! esas lluvias que teletransportan tu alma a las inolvidables caminatas por La Gran Sabana, Caripe, Caracas, Auckland, Brisbane, Margarita. Las épicas como las que te retan remando por el Lago Sandoval, te agarran escalando en Kangaroo Point o subiendo hacia Pico Naigüatá. Las que te tomaron por sorpresa, pero que deseabas en secreto, en silencio… y sí, lo acepto, soy de las que anda caminando por la montaña o la selva generalmente deseando que llueva.
 
Pues sí, definitivamente, nada como llegar empapada a una reunión, que te vean con cara de «pues sí, ella está loca» y que estés taaan feliz que no te importe. Aceptémoslo, al final, parte de lo lindo de trabajar en conservación es que en el fondo sabes que a todos les ha pasado, lo han disfrutado e internamente quieren caminar también bajo la lluvia.
 
P.D: Y todo, al igual que los espejos de agua, empezó un 11:11 

El Quilotoa

Escrito por Ángel Pineda D.

Pareciera que el tiempo se hubiera detenido, siento el latir de mi corazón muy pausado y escucho sonidos extraños cerca. Cierro y abro mis ojos lentamente, miro el cielo y contemplo un mundo estrellado que está a millones de años luz. Finalmente me encuentro en el lugar que, desde hace varios años atrás, despertaba el deseo de regalarle esta vista a mis ojos; el lugar donde el cielo se combina perfectamente con el relieve de las montañas y cuyo color verde da un tamiz hermoso para cualquiera que desee realizar una obra de arte. Hemos viajado varias horas en auto particular desde el sur de Ecuador, y nos encontramos en la cima de la caldera del Quilotoa, un tranquilo lugar para ir solo, en pareja o en grupo.

La travesía del descenso

Descendimos por un sendero y nos encontramos con un amigo guardaparque de la Reserva Ecológica Los Illinizas, quien muy amablemente nos brinda todo el asesoramiento para poder disfrutar de esta maravilla que tiene Ecuador. Nos registramos en la bitácora de visitantes y continuamos descendiendo, a lo lejos podemos ver como una señorita disfruta de montar a caballo en su travesía del descenso. Al llegar a la parte interna del cráter, la algarabía de los visitantes se podía notar en sus rostros.

Nos detenemos un momento y podemos contemplar a una pareja remando en kayak. Su alegría nos contagia, así que nos embarcamos a remar también en las extrañas aguas del Quilotoa. Tendré que ser sincero, remar en estas aguas ha sido uno de los mejores regalos que he tenido. Sentir el viento atravesando mi cuerpo será siempre una sensación indescriptible, admirar al Quilotoa desde sus aguas es ‘otra historia’.

Al finalizar, seguimos bajando por un sendero, disfrutamos de un delicioso choclo de maíz con queso que nos brindaron muy amablemente a un buen precio y continuamos nuestro recorrido.

Dentro del cráter del Quilotoa

Caminar por los senderos que se encuentran dentro del cráter del Quilotoa, nos permite admirar su vegetación y las montañas que nos rodean.

Luego de caminar y caminar hemos llegado al mirador, al que se puede ingresar también por Salalá. Desde aquí, la vista nos confirma que nuestra caminata ha valido la pena. Debemos agradecer el grato honor de haber tenido un buen guía, quien estuvo junto a nosotros en todo el sendero hasta llegar al mirador principal.

El Quilotoa en la Reserva Ecológica Los Illinizas, siempre me permitirá decir que puedo regresar sin pensarlo dos veces. La brisa, su viento, sus paisajes y esplendor forman parte de una experiencia inolvidable.

Un humedal

Le pregunté -¿qué aporto a tu vida?- Y no supo responder, porque no se trataba de algo material, todo era sutil.

Se trataba de apagar los incendios al conectarle con su respiración. Explorar los puntos de tensión donde se acumulaban las frustraciones y los miedos. Despertar aquello dormido o herido con palabras, miradas, abrazos e infinitos besos. Conectar con su energía para construir un espacio de confianza, tranquilidad y seguridad.

Eso era lo único que hacía, sólo prestaba servicios ecosistémicos, transformaba su energía como si fuera un árbol, le purificaba como si fuera un humedal. Y como bien sabemos, en una sociedad donde el tiempo vale oro y el oro vale más que el agua, ese tiempo de transformación aportaba «nada».

Sin embargo, siempre pude agradecer el descubrir que ya no era un árbol, que me había convertido en un humedal; mi capacidad de amar y transformar se había expandido.

El origen de los sueños

Desde pequeña los Andes y la Amazonía confluyen en mis sueños, el llamado de la montaña y la selva palpita en mi corazón.

Ahí, en esa confluencia, encuentros anhelados abren espacio a la expresión de un infinito sentir. Expresiones nobles, sinceras e ingenuas honran la pureza del ser y se guardan cálidamente en una sonrisa, en un abrazo y en un café. A veces son expresiones que se guardan en una mirada a través de paredes que simulan ser hielo, porque tal vez -sólo tal vez- aceptar los cambios y honrar los sentimientos genera mucho miedo.

Un retorno al origen de los sueños permite reflexionar, ver al cielo con estrellas y a la luna brillar. El alma se nutre, la creatividad florece, y cuando por fin das por finalizado ese ciclo del camino, el universo coloca en tus manos aquello que en un momento tanto se anheló, aquel primer gesto que tanto amor generó: un lugar sagrado delineado en tonos plateados.

Y es así como aquello que siempre significó la entrega al sentir, se ha manifestado en palabras que nunca pensaste se podrían decir. Y así fue, aquel primer gesto que tanto amor generó, y el universo en mis manos otra vez colocó, sigue significando la entrega a un hermoso sentimiento y la certeza de honrar el origen de mis sueños. Un lugar sagrado: mi corazón.

El nacimiento de un viaje

Escuchaba y leía con frecuencia sobre ese increíble lugar, así que un día me decidí y le dije a mi compañero de viajes «salgo para allá en 6 meses». Lo dije deseando que me quisiera acompañar, pero sin la seguridad de que pudiese hacerlo.

Durante ese tiempo me dediqué a ahorrar, a armar el equipo y la ruta. Iríamos como mochileros, ya que era un viaje muy exigente para el carro que tenía en esa época. La selección de lugares a visitar estaba definida por aquellos donde pudiésemos acampar y cuya distancia entre uno y otro no superara los 7Km. Informamos del plan a personas clave para que nos acompañaran y 3 de ellas se animaron.

Así nació ese primer viaje a La Gran Sabana, en el Parque Nacional Canaima, majestuoso lugar que me brindó un primer acercamiento a la tierra de los Tepuyes y que nos recibió con una cúpula de infinitas estrellas acompañadas por el sonido de la Quebrada Pacheco.

La naturaleza, así como el amor, sólo se entiende al contemplarla, al sentirla, al vivirla. Puedo escribir miles de historias y las palabras nunca me alcanzarán para expresar todo lo que ella genera en mi alma. Sin embargo, seguiré intentando narrar una ínfima parte de ese sentir.

Una pausa

Me decía “no deja de asombrarme como mi vida ha cambiado”. Seguramente tenía cara de estar perdida como ya se hace costumbre, pero intentaba disimularla resguardándome en una pequeña fuente de soda que conseguí. Sin duda alguna mi acento y cara de resignación por tener que esperar a la reunión pautada fue muy evidente, así que tomé asiento para degustar el café.

El lugar era atendido por el señor Pedro José, quien me pidió que lo llamara Pepe. Me comentó que parecía común que las “chamas” tomaran café caliente (sin azúcar) así hiciera calor. Me dio risa que me llamara “chama” con tanta naturalidad y su comentario me hizo recordar la cara de sorpresa del Jefe de Paracas cuando luego de un almuerzo, mientras estuve como voluntaria en la Reserva, le pregunté si quería un café. Imagínense un café caliente a mediodía en medio del desierto, creo que la explicación a ello es genética: soy hija de Braulio.

Conversamos poco más de una hora, entre las pausas propias de las responsabilidades que cada quien debía atender.

Moraleja impulsiva…

Esta es la Latinoamérica que amo profundamente, donde un pequeño y sencillo lugar, en cualquier ámbito desconocido, te hace sentir en paz y segura. Donde se generan diálogos amenos para compartir diferentes puntos de vista con respeto, honestidad y sin agendas ocultas o imposiciones jerárquicas.

Esa es la realidad en la que deseo vivir y la burbuja que busco expandir.

Espejos de agua

Desde el 2001, los 11 de noviembre han sido fechas especiales para mi, la mayoría de las veces han marcado un punto de quiebre para manifestar situaciones inesperadas, siempre me conectan con espejos de agua. Hace tres años estaba en el World Park Congress en Sydney, anonadada, expandiendo mi visión sobre la conservación, conectando con quienes hoy son seres importantes en mi vida.

Un año después me tomaban esta foto, a mi regreso de un viaje relámpago que hice a Copacabana – Bolivia, donde el Titicaca marcó el inicio de un proceso de enfrentar miedos para sanar, crecer y transformarme.

Hoy llega nuevamente esta fecha, la cual (como siempre) pronostica un nuevo capítulo. Feliz 11-11 a todos.

El despertar de un sueño

Nuevamente llega el primero de junio, uno de esos días donde observas en retrospectiva lo vivido desde la misma fecha del año anterior. Observas ese punto de referencia, todas las experiencias del último año, de los últimos dos o tres años. Luego dedicas tiempo a observar conscientemente tu respiración, tu presente, tu aquí y ahora. Repentinamente despiertas, te felicitas por los logros y te dices «3 junios han sido suficiente».

En ese momento entiendes que el miedo se esfumó, que un nuevo sueño se está gestando, has vivido esa sensación muchas veces, pero ahora te reconoces sintiendo una profunda certeza, podrías llamarlo intuición o de otra manera (eso es lo de menos), el hecho es que no lo puedes evadir más, es hora de #CreerparaCrear

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